Masaje kobido, lifting facial japonés

Kobido quiere decir “antiguo camino de la belleza”, un nombre que viene de una leyenda. Esta historia cuenta que durante muchos siglos el Kobido fue una de las terapias favoritas de las emperatrices japoneses para lograr esa piel de porcelana que lucían. En la actualidad, el masaje Kobido se reinventa y llega para ayudar a quienes buscan quitarse unos años pero sin tener que pasar por el bisturí.

Se trata de una técnica renovada que promete una apariencia luminosa. A pesar que la historia del origen del masaje Kobido no ha sido comprobada sigue aún hoy siendo conocido como el masaje de las emperatrices de Japón y está recomendado como tratamiento para mujeres de entre 30 y 50 años, pero también algunos hombres deciden probarlo buscando alternativas de belleza no invasivas.

A través de los masajes Kobido es posible alisar las arrugas y dar a la piel del rostro un brillo renovado, sobre todo en mujeres que tienen su piel muy desgastada por el sol, contaminación o simplemente por la edad.


Cómo funciona el masaje Kobido Este tipo de masaje no produce ningún dolor y actúa en muchos puntos tradicionales de la acupuntura sin el uso de agujas y logra no solo efectos excelentes sobre la piel sino que también ayuda a calmar el dolor de cabeza.

El Kobido llegó a España hace unos diez años y fue haciéndose conocido gracias a un márketing implementado por algunas empresas norteamericanas, teniendo éxito por ser un tratamiento que genera cierta curiosidad en cuanto a los resultados.

Los masajes se realizan por medio de una serie de fluctuaciones que combinan movimientos rápidos y lentos que ayudan a mejorar la circulación sanguínea en la zona del rostro, cuello, hombros y también la parte superior del pecho. Gracias a estos masajes combinados y movimientos más superficiales se consigue frenar el envejecimiento porque se optimiza la oxigenación y la nutrición de las células de la piel. 

El método se divide en cuatro etapas, siendo la primera un trabajo para suavizar la musculatura y facilitar la circulación en la zona superior del cuerpo. Tras esta primera etapa siguen tres más que combinan distintos movimientos en una sesión que dura aproximadamente 50 minutos. 

El Kobido elimina además la tensión de la zona del cuello y como se aplican también productos como aceite de semillas de uva se facilitan los movimientos de fricción y deslizamiento siendo esta la fase en la que se logran disimular las arrugas y también las bolsas debajo de los ojos. En la etapa final del masaje se aplican técnicas de Shiatsu para hacer presión en puntos específicos de acupuntura que ayudan a combatir el estrés y a eliminar el dolor de cuello por tensión. 

La idea es que a través de este masaje se pueda mejorar la piel y también la imagen pero también con vistas a optimizar la salud, siendo esencial los movimientos en diferentes velocidades que van desde las muy lentas a otras bien rápidas precisamente para activar la circulación, eliminar la células muertas y promover la producción de elastina y colágeno.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Quizás Te Interese: